En el patio de la escuela hab√≠a un √°rbol ūüĆ≥

Solo uno.

A los ni√Īos y ni√Īas de PALOTES les gustaba correr cerca de aqu√©l √°rbol durante los recreos, cuando pasaban a su lado, lo miraban de reojo para no chocar con √©l.

Un día uno de ellos se fijó en su aspecto, era delgaducho, con ramas finas, como de alambre y tenía unas pocas de hojas secas.

Se acerc√≥ y acarici√≥ su tronco, y de repente, el √°rbol le brot√≥ una hoja nueva… ūüĆĪ

Este inicio del cuento, inspir√≥ a nuestros ni√Īos para que entre toda la escuela, hici√©ramos un √°rbol gigante con materiales reciclados.

De este modo, nos pusimos con nuestro proyecto manos a la obra, investigamos sobre √°rboles, sus semillas, sus caracter√≠sticas que necesitan para crecer…

ūüĎ©‚ÄćūüĆĺ Y todos colaboramos, incluso hicimos nidos, sin olvidarnos de plantar unas lentejas y ver su crecimiento.

El √°rbol de la escuela (Antonio Sandoval y Emilio Urbernaga)